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La invasión turca en las telenovelas colombianas

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La invasión turca en las telenovelas colombianas

Por: Diana Martínez Natera

Carmen Luna se sentó frente a su televisor como todos los días a las 3:30 de la tarde. Al ver que la señal no estaba bien se levantó apresuradamente a acomodar el cable, no estaba dispuesta a perderse ningún detalle de la telenovela turca Elif. Una vez satisfecha retomó su lugar al lado de su esposo y juntos se dispusieron a disfrutar del episodio que estaba a punto de empezar.

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Para Carmen es impensable perderse un capítulo de esta telenovela, de hecho no es aceptable dejar de ver ninguna escena.

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“Sin importar donde me encuentre, cuando es la hora de la novela me voy a verla hasta que se acabe, si me voy en la mitad, seguramente me perderé de algo importante”, dijo.

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Su hijo suele pedirle que no se quede hasta tarde haciéndole visita, pues él considera que puede ser peligroso su regreso a casa, pero ella siempre le responde: “Hasta que no se acabe, no me voy”.

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Como Carmen y su esposo Alfredo Barandica hay muchos barranquilleros y colombianos que siguen el hilo de las telenovelas exportadas desde Turquía para abrir mercado en los televisores de los colombianos.

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Casi parece una nueva “invasión” del que otrora fue el imperio otomano, caracterizado por su deseo de conquistar nuevas tierras, mucho más allá de sus fronteras. Ahora, en la segunda década del siglo XXI, no usan ejércitos gigantescos para someter a sus enemigos, sino hábiles guiones para capturarlos frente al televisor

Las telenovelas que muchas veces usan títulos en su natal lenguaje (Cesur Ve Güzel, en español Valiente hermosa; La señora Fazilet y sus hijas, Las mil y una noches, Kara Para Ask, o Dinero negro, amor; ¿Qué culpa tiene Fatmagul?, El secreto de Feriha, Ezel, Cesur Ve Güzel, Alas rotas o Elif), se han multiplicado en cantidad y tiempo al aire desde que empezaron a llegar

Omar Rincón, analista de televisión explica esta situación atribuyendo el éxito de estas producciones a sus contenidos, que él califica como “telenovelas tradicionales”

Las novelas turcas recuperan lo que las novelas mexicanas planteaban en su momento, un argumento de amor, puede que a veces se cuente con diversos recursos, pero sigue siendo un novela de amor, en donde la protagonista rehabilita al hombre, o donde se da un caso de venganza basado en el romance”, explicó

Sin embargo, Rincón añade que la razón por la que las novelas de origen turco se convirtieron en un “reemplazo de las conocidas novelas mexicanas de la tarde” es la muestra cultural diferente que plantean

“Los televidentes sienten que están aprendiendo de una cultura nueva, es por ello que les parece tan atractivo”

Según el informe del pasado 12 de febrero que entregó la firma Kantar Ibope, compañía encargada de medir el rating en Latinoamérica, Elif, del Canal Carcol, marcó 4,8 puntos en Colombia y se ubicó en el 9 puesto. El lugar no es malo, considerando que la producción turca se emite de lunes a viernes a las 3:30 p.m

Otras miradas

 El sociólogo Jair Vega, profesor de la Universidad del Norte, considera que el impacto sociocultural de este tipo de producciones televisivas no ha sido tan influyente como lo causaron en su momento las telenovelas mexicanas

“Cuando se trajeron las producciones de México, poco a poco esa cultura empezó a invadir la ciudad, crecieron los grupos de mariachi, se escuchaban canciones rancheras en las emisoras y la comida mexicana se volvió parte del menú habitual, incluso, la forma de vestir cambió por influencia de estas novelas”, comentó el especialista

En su opinión aún no se puede afirmar que las telenovelas turcas hayan generado un impacto cultural notable, pues a su parecer el hecho “no pasa de ser mera curiosidad”

“Actualmente uno no ve en la calle lugares que vendan vestimenta de estilo turco como una moda, los lugares que tienen este tipo de ventas son especializados en ello, de igual forma la comida de ese país no ha representado una impresión semejante a la causada por México en la culinaria barranquillera”, explicó

Sin embargo, para Luz Marina Sierra, otra fiel televidente de las novelas turcas, estas sí han generado un cambio significativo, al menos en su rutina, que ella ha adaptado para no perderse ningún capítulo

“Yo organizo mi día para que me quede tiempo de ver las telenovelas, no solo Elif que es la más conocida, también las de la mañana, esas novelas me ponen de buen ánimo, uno se encariña con los personajes y odia a sus villanos”, dijo. 

En este sentido, Omar Rincón explica que el gusto de personas como el de Luz Marina se debe a que el contenido de las novelas colombianas no es “tradicional”.  

“Los enfoques de contenido de las producciones del país siempre van guiados hacia temas como el narcotráfico, la guerra o las historias basadas en un personaje reconocido, no se ciñen a la tradicional historia de amor que sí llevan las novelas de origen turco”. 

Por su parte Jorge Peñaloza, también analista de televisión y profesor de la Universidad Autónoma del Caribe, opina que un componente fundamental del gusto de los televidentes por este tipo de series es “la estética” que se muestra en cada capítulo. 

“El componente visual de estas producciones esta cargado de mucha estética, igualmente el desarrollo de las historias es agradable, por ello es grato para muchos seguirlas. Opino que estas novelas incluso han llegado a invadir el corazón de los televidentes”. 

Asimismo, concuerda con Rincón en que el mayor imán se encuentra en la “rareza que se manifiesta desde la cultura mostrada en la historia”.  

“La vestimenta extraña y las comidas desconocidas atraen al televidente, le muestran algo nuevo y lo hace sentir que está aprendiendo algo”. 

De cualquier forma, sea cual sea el motivo, hoy miles de personas siguen historias como la de Elif, “una niña que sufre por ser obligada a vivir separada de su madre Melek, desde los seis años de edad”. Y, aunque como dice rincón, “estas son transmitidas en un horario de poca relevancia televisiva”, lo cierto es que se han vuelto casi indispensables para una franja importante de la audiencia