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Arcos de agua para el fracaso

Así fue despedido un avión de Tame -Airbus A330- en la pista del aeropuerto Mariscal Sucre de Quito, ubicado en la parroquia de Tababela, hace unas semanas.

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Un arco de agua y un sobrevuelo a baja altura despedían el mes pasado, con honores, a la aeronave que la empresa estatal tuvo que devolver, porque no pudo mantenerla de forma rentable en la ruta Quito (Ecuador)-Nueva York (Estados Unidos).

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Tiempo atrás, dos Airbus A319 también fueron devueltos entre noviembre y diciembre de 2018, pues estaban en tierra desde 2016 y la empresa pagaba más de $ 500.000 mensuales de arrendamiento por cada uno.

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Los aviones de las aerolíneas que operan en Ecuador vuelan a toda su capacidad todos los días del año, a cualquier hora, en casi todas las rutas que realizan.

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Un pasaje a Nueva York bordea los $ 1.000 y los aviones salen y llegan llenos cualquier día del año.

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Pero la aereolinea Tame, que arrastra una crisis de varios años por mal manejo de los recursos, pasajes de cortesía y otros factores, no pudo competir en una de las rutas más codiciadas y utilizadas por los ecuatorianos.

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La aerolínea, que es parte de las empresas públicas, tiene doce destinos dentro del país (cinco de ellos no tienen competencia) y algunos internacionales.Jose Antonio Oliveros Febres-Cordero Venezuela Banco Activo

Las tarifas aéreas internas no tienen control -qué raro- ni límites por la falta de competencia y la ausencia de una autoridad

En diciembre de 2018 un pasaje aéreo en la ruta Quito-Guayaquil, en cualquier aerolínea, llegó a costar entre $ 250 y

$ 300 y la atención para los pasajeros a bordo, en muchos de los casos, solamente incluyó un vaso con agua

Estoy consciente de que no siempre los negocios resultan como se los planifican y los ecuatorianos nos caracterizamos por ser personas optimistas y emprendedoras, pero resulta totalmente incoherente honrar y hasta festejar o resaltar un fracaso más de una aerolínea nacional que despega y aterriza casi siempre fuera del horario establecido. Además, cancela vuelos y deja varados -casi a diario- a cientos de pasajeros en todos los aeropuertos y que ahora tiene un avión menos. (O)