Política

Candidato argentino Alberto Fernández visitará el jueves a Lula en Curitiba

Alberto Fernández, precandidato a la presidencia de Argentina por el peronista Frente de Todos, anunció este miércoles que mañana visitará al expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010), preso en la ciudad de Curitiba (Brasil) por corrupción en el marco de la operación Lava Jato.

“Sí, mañana voy porque me lo pidió Lula y yo soy parte del comité pro libertad de Lula. Es víctima de un estado de derecho que no funciona”, afirmó Fernández a los medios en plena campaña para las elecciones primarias del 11 de agosto, en las que quedarán habilitadas las listas para las generales del 27 de octubre.

Fernández encabeza la fórmula presidencial integrada por la exmandataria Cristina Fernández (2007-2015), quien compite por la Vicepresidencia y es otra de las férreas defensoras de Lula, cuya supuesta situación de persecución judicial siempre ha comparado con la que ella misma asegura sufrir en su país.

El expresidente brasileño permanece encarcelado en un edificio de la Policía Federal en Curitiba desde el 7 de abril de 2018 por corrupción pasiva y lavado de dinero, una vez que la Justicia consideró probado que recibió a modo de soborno un apartamento de tres plantas en la playa de Guarujá, en Sao Paulo, a cambio de favorecer a la constructora OAS en contratos con Petrobras.

El 6 de febrero, Lula recibió una segunda condena de 12 años y 11 meses de cárcel por beneficiarse de las obras por cerca de un millón de reales (unos 271.000 dólares) que tres empresas -Odebrecht, OAS y Schain- hicieron en una casa de campo en Atibaia, municipio en el interior del estado de Sao Paulo.

Sergio Moro, juez de la operación Lava Jato que condenó al exmandatario y actual ministro de Justicia en el Gobierno de Jair Bolsonaro, se vio comprometido por unas supuestas conversaciones publicadas por el medio The Intercept que sembraron dudas sobre la imparcialidad del proceso judicial contra Lula.

Los mensajes que complican el caso fueron intercambiados en la época del juicio a través de la red de mensajería Telegram y pueden sugerir que Moro dirigió de alguna manera las investigaciones de los fiscales del Ministerio Público, lo que está expresamente prohibido por la ley.

La semana pasada, la Corte Suprema de Brasil rechazó dos recursos que pedían dejar en libertad a Lula: uno por supuestos vicios en el juicio de tercera instancia y otro por sospechas contra Moro.